La desescalada en el fútbol italiano: dos jugadores por campo y vestuarios cerrados

Dos jugadores por campo de fútbol, múltiples turnos para que todos puedan entrenar con seguridad, gimnasios y vestuarios cerrados y duchas en casa o en residencias individuales marcan el regreso gradual de los equipos de la Serie A al entrenamiento.

Después de 55 días de confinamiento para contener el coronavirus, Italia ha entrado en lo que se conoce como la fase 2, la fase de coexistencia con la enfermedad, y, tras la aprobación del Ministerio del Interior, algunos jugadores ya han vuelto al campo.

Los primeros en hacerlo fueron los jugadores de Sassuolo, que vinieron al centro deportivo de Mapei y comenzaron a entrenar ya el lunes, según un vídeo publicado por el club de la región de Emilia-Romaña.

En los próximos días, el Inter de Milán, el Juventus, que comenzó los exámenes médicos el lunes, y el Roma, que está armando su centro deportivo en Trigoria para acoger, entre otros, a los españoles Carles Pérez y Gonzalo Villar o a los argentinos Javier Pastore y Diego Perotti, también lo harán.

El primero en aplicar las medidas de seguridad fue el propio Sassuolo, que organizó visitas de tres jugadores, cada una dividida en varias horas del día para dar a todos la oportunidad de entrenar.

En el caso del equipo de fútbol del Norte, el entrenamiento no era obligatorio sino voluntario y se realizaba sin la presencia de un miembro del cuerpo técnico. Los jugadores de Sassuolo se limitaban a un ejercicio atlético, con una carrera para volver a su ritmo.

"A todos los atletas se les negó el acceso a las instalaciones del centro deportivo, como vestuarios, gimnasios u oficinas. El personal de entrenamiento no estaba presente, mientras que se garantizaba la presencia de un miembro del personal médico en caso de emergencia", informó Sassuolo en una declaración oficial.

En los próximos días volverán al campo los demás clubes de la Serie A para el entrenamiento individual, que seguirá medidas similares a las aplicadas por Sassuolo. Los jugadores no podrán utilizar las duchas de sus vestuarios y, después del entrenamiento, tendrán que ir a casa o utilizar los baños de las habitaciones de las residencias del centro deportivo. Todo, de acuerdo con las instrucciones del gobierno, deberán mantener en todo momento una distancia de seguridad de al menos dos metros para reducir el riesgo de contagio.

El Juventus de Turín, que ha convocado a sus diez jugadores de fútbol extranjeros que han regresado a casa en la peor fase de la pandemia, ha iniciado los exámenes médicos y el lunes le tocó el turno al colombiano Juan Guillermo Cuadrado, que decidió quedarse en su casa de Turín con su esposa e hijos.

 

El equipo del campeonato italiano recibió el lunes al portugués Cristiano Ronaldo, que fue el primero en dejar Turín a principios de mayo para visitar a su madre en Madeira después de que ésta sufriera un problema cerebrovascular del que se ha recuperado.

El CR7 llegó a Turín a bordo de su avión privado y tendrá que cumplir una cuarentena de dos semanas antes de poder unirse a sus compañeros de entrenamiento en el centro deportivo Continassa.

En las próximas horas llegarán también a Turín el argentino Gonzalo Higuaín, los brasileños Douglas Costa y Alex Sandro, el polaco Wojciech Szczesny y el alemán Sami Khedira, que también han regresado a sus respectivos países en la fase más aguda de la pandemia.

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